Mil formas de amar

    En el mes de la madre te invitamos a abrir el abanico a otras formas de familia y de amar.


    08/10/2018

    Octubre es el mes de la madre y en Sos Fantástica por supuesto que lo queremos celebrar. Sólo que hoy las formas de ser madre y los modelos de familia son tantos y tan diversos que este mes te proponemos hablar de todos ellos.


    Formatos de pareja, formas de amar, parejas homosexuales, poliamor, parejas abiertas, triple filiación. La sociedad evoluciona y la familia también. 


    El modelo único conformado por un matrimonio heterosexual vitalicio con hijos biológicos como estructura ideal de familia nuclear, hace tiempo dejó de serlo. Cada día más, lo común pasa a ser la diversidad de estructuras familiares.

    La fórmula madre-padre-hijo biológico se convierte en otra opción dentro del universo de modalidades entre las cuales encontramos familias monoparentales donde por lo regular predomina el binomio madre-hijo, familias con hijos adoptivos, familias homoparentales con hijos biológicos o adoptados, familias con hijos de uniones anteriores más hijos de la unión actual denominadas ensambladas, familias solo constituidas por una pareja (homosexual o heterosexual) sin hijos, y otros modelos más que existen a lo largo y ancho del mundo y que estarán por crearse con el el tiempo. Como es natural, la familia se adecúa y varía orgánicamente según evoluciona la historia y según sea el contexto cultural donde se nutra.

    En este orden de ideas todos los modelos de familia merecen ser legitimados, valorados y celebrado con el mismo potencial de ser funcionales. No se trata de entrar en juicios de valor ni de reducir los modelos para que encajen en la familia tradicional instituida por un orden predominante e incuestionable sino de respetar la diversidad como una realidad que, lejos de perjudicar, construye y enriquece.

    Lo sustantivo es honrar, reconocer y dar el lugar que corresponde a cada uno de los miembros de cada familia (presentes o no), y sobre todo que cultivemos vínculos con abundante compromiso emocional, solidaridad, honestidad, respeto, altruismo y empatía, en especial con los niños, quienes para desarrollarse sanos, libres y felices, necesitan la contención de un grupo de personas cercanas y significativas, responsables de su crianza.

    La humanización de la crianza exige el esfuerzo constante de expandir nuestra conciencia, de cultivar nuestra salud emocional, de prepararnos y estar disponibles frente al desafío y la entrega que implica la inmensa responsabilidad de cuidar a nuestros hijxs. Esto pudiera ocurrir o no en cualquier modelo familiar. De modo que, en definitiva, lo que realmente importa para lograr funcionalidad, no es el formato de familia, sino la calidad humana y la calidad del vínculo entre las personas que la constituimos.

    No te pierdas nuestros posteos en la web y en nuestras redes a lo largo de este mes, donde vas a conocer más sobre estos modelos de familia. 

    Y feliz día de todo!