Señales de que estás atravesando la crisis de los 40

    Por momentos aparece una mezcla desconcertante de nostalgia, arrepentimiento, claustrofobia, vacío y miedo


    04/04/2019

    Sabés que en Sos Fantástica reivindicamos el placer que nos da crecer. Al contrario de lo que dicen muchos discursos sociales no creemos que a partir de los 40 se empiece a terminar todo para las mujeres. Todo lo contrario. Los 40 es la edad en la que estamos más encaminadas en nuestra profesión, sabemos qué queremos y que no con respecto al amor, tenemos una mejor posición económica. De alguna manera empezamos a disfrutar del esfuerzo de lo que hicimos hasta acá.

    Sin embargo, al mismo tiempo, la conciencia de estar en la mitad de nuestras vidas puede ser apabullante y por momentos transformarse en alguna clase de crisis que nos deje con sensación rara de melancolía por lo que pasó o de abismo frente a la transformación y lo que se viene.

    Si bien nos pasa a todos los humanos, son las mujeres las que parecen sufrir más la llamada crisis de los 40. Esto se debe a que además de la conciencia de que el tiempo pasa, las mujeres atravesamos una etapa biológica que tiene una carga intrínseca. 

    Veamos algunas señales que indican que estás atravesando esta crisis:

    1) Te empiezan a preocupar problemas de salud

    2) Empezás a tener más preguntas que respuestas: ¿Esto es todo? ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Qué pasa con mis necesidades? ¿Qué pasó con mis planes?

    3) Empezás a compararte con amigas más “exitosas” y jóvenes y te empezás a arrepentir de algunas decisiones y caminos tomados.

    4) Tomás conciencia del paso del tiempo. Todas las cosas que hasta acá eran verdades inamovibles empiezan a tambalear.

    5) En muchos casos empezás a reconectar con amigas y aspectos de tu juventud. 

    Sin duda, uno de los signos más importantes de la crisis de los 40 es esa necesidad de volver a ser “jóvenes”, es decir, de tener nuevamente 20 años. Esto conlleva a la búsqueda de nuevas experiencias, de hacer cosas que antes no se habían podido hacer.

    Esta nueva actitud ante la vida puede convertirse en un nuevo despertar maravilloso, en una motivación que nos saque de la rutina y enriquezca nuestras vidas. Pero, también puede provocar una gran nostalgia que nos paralice y haga que empecemos a dormir profundamente sobre aquello que fue, olvidándonos de que tenemos todavía un montón de cosas por hacer.

    El cambio positivo que puede emanar de esta crisis procede en parte de la aceptación de que ha pasado el tiempo, sin sentimientos de rabia o impotencia. También procede de no abandonar al presente y al futuro por prestarle pleitesía la pasado.

    Qué podemos hacer frente a esta crisis

    Es fundamental mantener la actitud positiva. No importa que te hagan notar que ya estás más grande, es bueno saber que la edad trae experiencia, anécdotas y conocimientos. Aún tenés muchos años por delante, no vale la pena que los pases sufriendo.

    No te olvides de disfrutar. La experiencia de haber crecido y pasado por muchos problemas te hace aún más interesante y preparada para lo que continúa. Tendrás un mayor autocontrol y conocerás las consecuencias de tus actos. Recordá que el mejor momento es el aquí y el ahora.

    Finalmente, podría decirse que estás en la mitad de la vida. Es un buen momento para pensar en lo que hiciste y también en el futuro, porque aún queda tanto tanto por realizar. 

    Finalmente, podría decirse que estás en la mitad de la vida. Es un buen momento para pensar en lo que hiciste y también en el futuro, porque aún queda tanto tanto por realizar. 

    ¡Estas a tiempo de hacer lo que se te ocurra y con más conciencia que nunca! ¡A por ello!