Los beneficios de estudiar a partir de los 40

    Existe la creencia de que la edad más apropiada para hacer una carrera o encarar una profesión es la de los 20. Este es un prejuicio limitante más que impide hacer lo que se desea. Encarar una carrera, aprender y por qué no emprender una empresa exitosa a los 40 tiene muchas ventajas que aquí te contamos.


    10/03/2019

    Muchas personas llegan a la madurez con asignaturas pendientes. La realización profesional o el estudiar suelen ser parte de estos pendientes, en especial para las mujeres que han formado su familia y dejado de lado este aspecto tan importante sin concluir.

    Según sondeos realizados por SOS Fantástica, los principales miedos o temores que tienen quienes desean encarar algún tipo de carrera, están relacionados con el dudar de la propia capacidad por la edad, y con no saber si podrán compatibilizarlo con otras responsabilidades como el trabajo y el hogar. Las motivaciones para hacerlo son fuertes y diversas: ganas de avanzar o de iniciar una carrera profesional; obtener una nueva salida laboral; placer por descubrir conocimientos; concluir asignaturas pendientes; ampliar círculo social.

    Transformadora terapia

    Estudiar en las primeras etapas de la vida tiene una fuerte relación con la inserción laboral o el desarrollo de una vocación. En la mediana edad, aunque pueda tener vinculación con ello, el deseo de emprender una carrera, hacer un curso o especializarse en alguna materia se arraiga más a la necesidad interna de aprender y de conectarse con el placer que ello genera.

    Según expresan las mujeres consultadas estudiar y capacitarse las hace sentir vivas, útiles, activas, les da la posibilidad de establecer nuevos vínculos y además pueden demostrarse así mismas que siempre existe la oportunidad de conocer, aprender y sobre todo de crecer.

    Despacio y con paciencia

    Según especialistas en psicopedagogía cuando se vuelve a estudiar después de mucho tiempo se debe ser paciente con las propias capacidades para no frustrarse. “Hay que tener en cuenta que al principio puede costar por falta de costumbre. Lo importante es retomar el hábito de estudiar en forma paulatina, es decir empezar de a poco, e ir incrementando. Estudiar es como hacer ejercicio”.

    Tomar la decisión de hacer algo que conduzca al crecimiento, más allá de aplicarlo o no al ámbito profesional o laboral es sumamente valioso para la vida. Un abanico de posibilidades siempre esperan cuando se tiene la determinación de hacer algo por uno mismo de modo apasionado. Aunque parezca una frase hecha “Nunca es tarde para estudiar y aprender”. ¡Sólo hay que animarse!

    Beneficios:

    Tu mente se mantendrá activa. Cuando se vuelve a estudiar el cerebro que es un músculo y necesita ejercitarse se volverá más fuerte y mejorarán sus capacidades cognitivas.

    La visión sobre el mundo cambiará. Los nuevos conocimientos te ayudarán a ampliar la comprensión de la realidad.

    Enfrentarás el desafío con mayor madurez y productividad. Tendrás plena conciencia de estar invirtiendo tiempo muy valioso de tu vida en esto, por lo que no perderás el tiempo, serás más productivo y te dedicarás a lo que realmente vale la pena.

    Capitalizarás tu experiencia de vida. La experiencia te ayudará a aplicar más fácil los conocimientos y dará una ventaja diferencial para el aprendizaje y su posterior aplicación.

    Serás un ejemplo a seguir. El hecho de que vuelvas a estudiar es sumamente meritorio, y servirá como ejemplo de superación para tus hijos, sus amigos y familiares.

    Podrás hacer nuevas amistades. Vincularse con personas de diversas edades y con intereses afines puede ser muy valioso para tu vida y darle la posibilidad de generar nuevas amistades.

    Tu autoestima crecerá. Proponerse objetivos e ir alcanzándolos es sumamente gratificante y fortalece tu seguridad y estima.