El amor en tiempos líquidos

    Los tiempos cambiaron y las relaciones también.


    16/04/2018

    Es cierto que en los últimos años vivimos a velocidad máxima! Híper estimulados, [email protected] somos multitask, las redes sociales vinieron a renovar el universo de las comunicaciones como también a dinamitar el ritmo diario... entrometiéndose en todo recoveco o espacio disponible...

    Los cambios tecnológicos, sociales, económicos y políticos superan la más creativa imaginación... y La oferta y demanda, es inmediata. El para “ya o el para ayer” diluyó el contacto con uno mismo y con los otros. Y en medio de ésta vorágine ¿dónde fue a parar el AMOR? ¿Qué pasa con las relaciones de pareja? Hay tiempo para eso o pasó de moda? 

    Los tiempos cambiaron y las relaciones también. “En la actualidad la conducta humana, aprendió a usar y desechar productos en plazos cortos... pero... y en las relaciones de pareja? Las estadísticas indican que algo así sucede... En las parejas actuales, si la satisfacción decae, la decisión es inmediata y se abandona la relación, sin siquiera intentar juntos la búsqueda de una solución”, expresa la Psicóloga Natalia Parma. 

    Está bueno pensar las relaciones de pareja como contratos renovables, sin garantía de por vida. Siendo que las dos partes se sientan valoradas, respetadas y amadas sanamente, el contrato se renueva. Si esto no sucede lo más saludable es dar vuelta la página. Este modelo también invita a ser un miembro activo dentro de la relación, a ser creativo y sustentable.  

    Si hay una mentira construida respecto del amor es, justamente, que sea color rosado! Y dulce!! Como un caramelo... Por lo general para vivir un buen amor, comprometido, maduro y responsable, el laburo es enorme! Primero desde uno mismo. El autoconocimiento es clave. Aceptando quien uno es, comprendiendo nuestro origen perdonando errores propios y ajenos y mecanismos aprendidos o enquistados. Luego empieza el otro trabajo. El que se hace de a 2.  “Se trata de poder funcionar en equipo, a pesar de los malestares y angustias que puedan presentarse. Entiendo que de esta manera una pareja tiene como pronóstico favorable “el crecer juntos” y el poder  llegar a sentirse más completos, auténticos y felices en la relación” expresa Parma.

    Tips para Amar y no morir en el Intento:   

    Sea cual fuere el estado de la relación, es “fundamental”, HABLAR de lo que sentimos que nos pasa desde el corazón. Abrirse, conectar, entender al otro y decir verdaderamente qué sentimos sin máscaras, miedos y orgullo. 

    Es importante que una pareja trabaje, exponga y converse sobre lo que genera roces, busque solucionar dificultades, no deje pasar. De esta manera se evita la fatiga en la relación aunque hoy se piense que sentarse a hablar mirándose a los ojos y conectando sea fatigoso o desgastante. 

    En el caso que se converse determinada conflictiva y no se llegue a la solución y siga repitiéndose la dificultad, será cuestión de buscar orientación por otros lugares, como terapia individual y/o de parejas. 

    No caer en el famoso amor romántico y antiguo que hasta nuestros días sostiene mitos dañinos y destructivos. Cuando una relación nos lastima es mejor tomar distancia. Si duele no es amor. El buen amor construye y nos hace crecer las alas de la plenitud. 

    Es conveniente No permanecer mucho tiempo buscando la solución a un desacuerdo. Si este último siga repitiéndose, allí evidentemente no hay coincidencia, ni siquiera para encontrar la solución. 

    Es importante entender que al elegir estar en pareja cada uno está ofrendando al otro una enorme oportunidad. La gran posibilidad de profundizar en una relación. Del otro lado de la moneda, decidir poner punto final... también es un acto de amor, de cuidado y respeto hacia uno y hacia el otro. 

    Comenzar por cuestiones básicas como sentirse bien. Conectado con uno mismo y con el entorno. Sentirnos útiles y valiosos es responsabilidad propia. No esperemos a que el otro nos complete... otra mentira anquilosada en el inconsciente... Conocer y hacer valer nuestras prioridades. Saber decir que No... Estar disponibles... Y dispuestos a sumergirse y bucear en las inmensas profundidades del amor...